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Capítulo 4.2. La épica época del baloncesto (El almacén de los recuerdos)

Ya se ha dicho por aquí, que el baloncesto pinteño comenzó en los aledaños de la Iglesia Parroquial de Santo Domingo, junto a otras instalaciones de centros escolares.  En 1982, se inaugura el Polideportivo Egido, hoy Alberto Contador, y allí se trasladan a jugar los equipo junior y senior del Patronato Deportivo Municipal. ¡Esas inolvidables jornadas deportivas de los sábados y domingos en un espacio céntrico del pueblo pinteño!.

Pero, mejor que volver a narrar la épica de los grandes impulsores del baloncesto pinteño, Luis Otero, Félix de la Cruz, Alfredo Fernández, y tantos otros, mejor os dejamos unos videos de una calidad mejorable, pero que, esperamos que os haga sentir la nostalgia de esos tiempos que ya no volverán.

Esperamos que os gusten estos videos que hemos recuperado gracias a Francisco Cabanillas Palomero, un enamorado del deporte, ya sea practicándolo o siendo un privilegiado espectador. Sobre los primeros años de los ochenta del siglo pasado, comenzó a jugar al baloncesto. Militó en varios equipos pinteños de la época, con la excepción del período obligatorio del servicio militar, que frenó algo su trayecto deportivo. Aun así, es uno de los privilegiados pinteños que ha tenido la suerte de jugar muchos años después, en las ligas municipales de baloncesto junto a su hijo en el mismo equipo, Discesur. (Equipo que antaño fue patrocinado por Deportes Carmen). En 1989 comenzó a participar en las ligas sociales, aunque hubo periodos en los que no fue inscrito por decisión propia o desafortunadas lesiones, siendo en el año 2019, cuando abandona definitivamente la valiosa experiencia como jugador de baloncesto. Otra parte de los videos, también los aportó Julián García Cantarero Sánchez, de quien ofrecemos un artículo aparte como deportista ilustre pinteño.

En uno de los fragmentos del video se vitorea por parte del público a los jugadores locales en el viejo Polideportivo Egido, enfrentándose PDM Pinto y Baloncesto Pozuelo, que finalizó con 77-60 favorable a Pinto, además de entrevistas al entonces segundo entrenador Félix, y al entrenador titular, el añorado Luis Otero. En el quinteto inicial el desconocido locutor nos comenta la alineación local: 4, De Galdo, 5, Juan García, 6, Espinosa, 11, Luis, 13, Urda, y también entre otros estuvo con el dorsal 12, Tejero y Pedro Lozano y varios jugadores a los que no se identifica (solo se escucha nombrar el dorsal de los jugadores). 

En otro fragmento del video vemos otro emocionante partido en el que se enfrentan PDM Pinto y Baloncesto el Pardo, siendo alineados entre otros, Lucio, Juli, Cabanillas (dorsal 7), Buján, y Fernando Pleguezuelos, como entrenador de este equipo. Y podemos escuchar una afable entrevista a los jugadores Mora (equipo Viejas Glorias) acompañado de un joven Alfonso Lozano (PDM Pinto). Se distingue también entre los jugadores a Juanito Camuñas, del equipo junior y Esteban Ruiz, del equipo veterano. El resultado de este partido fue favorable a las Viejas Glorias por 55-52 y se jugó en el campo número 2 del Poli Egido (un campo al que había que retirar las cadenas unidas por unos postes metálicos, de separación de espectadores y jugadores de fútbol sala o balonmano y se convertía en varios campos de baloncesto y/o voleibol). Las alineaciones del partido entre PDM PINTO Senior y el Club Baloncesto el Pardo, la formaron con el dorsal 4 Juli; 5, Carlos; 6, Mario, 7, Cabanillas, 8, Eduardo, 9, Fermín, 10, Luis, 11, Peri, 12, Buján, 13, Urda, 14, Lucio y dorsal 15, Felipe. El resultado al final del video era de 34-30 para los pinteños.

Julián García Cantarero Sánchez

Nos cuenta Julián Garcia-Cantarero Sánchez, nacido en Villamanrique de Tajo (Madrid) en octubre de 1961, (coloquialmente conocido como Juli) que cuando tenían el grupo de amigos entre los catorce y quince años, (a mediados de los años setenta del siglo pasado), pasaban las tardes jugando al baloncesto en el campo ubicado en los aleñados de la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Silos. Veían jugar a un equipo del que trataba de seleccionar información y recuerdos que le llevan a identificarles, sobre todo por el color amarillo de la vestimenta.

Tratando de emular a esos chavales que veían disfrutar del juego de la canasta, decidieron formar su propio equipo que competiría en “La Obra Social Educación y Descanso”, (organismo que desapareció en 1977, durante el desmontaje del antiguo régimen). El entrenador del equipo de baloncesto recién constituido, estaba al cargo de Cristóbal, un pinteño aficionado al baloncesto. Recuerda Juli, que su hermano Fermín, Justo Fernández, Antonio Baños, Peri, Felipe Del Prado, Juan Esteban Mora, Javier Lapeña, y otros que lamenta no recordar, eran los jugadores que se alineaban habitualmente. Poco después el equipo lo dirigió Ovejero, y posteriormente, el añorado Alfredo Fernández Jiménez, que funda el club Baloncesto OJE. Los gastos del equipo (arbitrajes, equipación, licencia federativa, etcétera), comenta Juli, se sufragan con la venta de unas papeletas a la vecindad pinteña y de pueblos de los alrededores. Esas entrañables imágenes de los chavales ofreciendo sus papeletas a cualquiera que se les cruzara por el camino, siendo, con toda seguridad, los padres y familiares de los jugadores los primeros en colaborar generosamente. Las papeletas, con un número concreto, con el que se jugaba los 30 días del mes fijaba el premio que resultara elegido del sorteo de la ONCE. Esa búsqueda ingente de recursos económicos, fue capaz de permitirles competir durante algunas temporadas.

La renovación de las instalaciones pinteñas, los llevó a jugar en los campos de baloncesto del patio del Colegio Buenos Aires, a la intemperie. En el recuerdo queda el mítico campo de la Iglesia que tantas horas de entrenamientos y partidos habían disfrutado los jóvenes deportistas pinteños de aquellos años. De este equipo tomó las riendas, un joven jugador que apostó por ser entrenador, Fernando Pleguezuelos, siendo la instalación deportiva de referencia en 1982, el inaugurado Polideportivo Egido, donde correteaban hasta el final de la década de los ochenta, como puede verse en los videos que enlazamos en este artículo.

Abandonaron el deporte federado, pero no la afición por el juego del baloncesto e inscribieron un equipo, con casi los mismos jugadores en la liga social con Juan y Fermín García Cantarero, José y Juanito Camuñas, en el equipo denominado Chesko. En 1990, Mario Sánchez, formó un equipo extraordinario, con los mejores jugadores locales y federan el equipo bajo el amparo y patrocinio de Roypas, gracias a la generosidad de Teresa Pastor. Cada partido de esa temporada era de un tanteo muy favorable al Roypas. (Arriba de izqda. a drcha., Francis, Eladio, amigo y cuñado de Julio Taeño, Juli, Jesús Hervás, José Atienza, Teresa Pastor (Propietaria Roypas), Mario Sánchez, entrenador;  Abajo: Oscar Cervel, Jesús, Buján, Julio Taeño, Bustos y Miguel Ángel Paramio). En esta foto, a la izquierda de Mario Sánchez al fondo, se ven a dos jóvenes amigos, que luego resultaron llegar a ser familia (cuñados).

Pinto, gracias a la inauguración del Pabellón conocido como Patronato Deportivo (hoy Sandra Aguilar), en julio de 1990, surgió la oportunidad de jugar en Segunda división de la Federación de Baloncesto de Madrid, ocupando la plaza que dejó libre el club Virgen de Atocha. Juli, añora y conserva excelentes recuerdos, de esas buenas personas y mejores jugadores. En la memoria también tiene su sitio el tercer tiempo de partidos que se regaban con algún que otro calimocho, tinto, o refrigerio, llámalo como quieras. Rememora Juli, esas imágenes de risas y más risas, en el viaje de vuelta en los autocares de López Granados. No todo es deporte.

Retirado definitivamente del deporte federado, Juli, se inscribe en la liga social para adultos del PDM, en los equipos patrocinados por Bar Egido, Logarbe, Autosae y el último año antes de su retirada en el equipo Discesur.

Todos los que hemos conocido a Juli, sabemos que era un extraordinario jugador, con un gesto técnico, el gancho increíble del que el porcentaje de aciertos era superior a lo imaginable. Recuerda que con catorce años tuvo la oportunidad de jugar en el Standard de Getafe y en el Canoe, de Madrid, pero en aquellos tiempos la mermada economía familiar y la dificultad para los traslados a los entrenamientos y partidos impidieron que la afición nacional pudiera disfrutar del jogo bonito de Juli. Un jugador de la épica época del baloncesto madrileño. Ahora le puedes ver dando paladas en las pistas de pádel. Un consejo: Si juegas contra él, ponte las pilas, a Juli no le gusta perder a nada. Gen competitivo, lo llaman.

Arriba de izquierda a derecha: Juan Esteban Mora, Antonio Baños, Manolo Rodríguez, Rafael Terón, Cano, abajo: Javier Lapeña, Francisco Lozano, Julián García Cantarero, Fermín García Cantarero, Pedro el rubio.

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