Capítulo 4.3. La épica época del baloncesto II (El almacén de los recuerdos)
Este artículo es un sincero homenaje a varias personas, sobre todo a Javier García Quesada «Henry» y Luis David Araujo Mahíllo, quienes saben de sobra que el narrador de la web Historias del Deporte pinteño, les debía una. He ahí este merecido aplauso digital, que ambos merecen por su trayectoria para con el baloncesto pinteño.
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BALONCESTO ROYPAS PINTO
En esta coqueta instalación, del hoy Pabellón Municipal Sandra Aguilar, se celebraron partidos del equipo de baloncesto de Segunda División de la Federación de Baloncesto de Madrid, patrocinado por la empresa local ROYPAS. El equipo pinteño jugaba con la plaza del colegio Virgen de Atocha, así que los jugadores del junior de Pinto no podían subir a este equipo para reforzarlo en un momento de necesidad, pues pertenecían a otro club, aunque casi todos los jugadores residían en Pinto. En este video se enfrentan al club de baloncesto Las Rozas (Madrid). Los jugadores, José Enrique de Galdo, Julián Garcia Cantarero, Paramio, Óscar Cervell, Bujan, Julio Taeño, Julio Martín “Pirri”, Miguel Paramio, Eladio Muñoz, Capea, Jesús Hervás y Luis Tovar, entrenados por Mario Sánchez, conformaban junto con otros compañeros, una de las plantillas de este equipo que hizo historia, al militar en la Segunda división autonómica del baloncesto madrileño.
JUGANDO A DISFRUTAR DEL BALONCESTO
Pero los videos guardan gratas sorpresas, como encontrar a personas que fueron parte importante de la memoria y el recuerdo del narrador de este artículo. El primero de ellos es el cámara que grabó el partido, Álvaro García Castro, pinteño de pura cepa y de contrastado arraigo familiar. Álvaro junto con Luis David, José Manuel Pelado, Henry y Juan Antonio Albert Piano, fueron los cofundadores de ASUNEP, Asociación Universitaria de Estudiantes de Pinto, que consiguieron que el Ayuntamiento de Pinto, pusiera autobuses para que los estudiantes universitarios pinteños, acortaran tiempo en los traslados de los estudiantes a las distintas facultades, lo que dice mucho y bien del compromiso social de estos jóvenes pinteños.
Álvaro García Castro


Álvaro, era un gran aficionado a la fotografía y se compró una cámara de video (el formato era de gran tamaño) y grabó primer partido de baloncesto pinteño que hoy reproducimos. El locutor que narra el video del partido es Juan Antonio Albert Salgado, popularmente conocido como Piano, una persona de sonrisa tímida y muy afable, afín a estos grandes pinteños del baloncesto como Javier García Quesada, más conocido como Henry, Luis David Araujo Mahíllo, Juan Manuel Suárez y José Luis Villa Carmona, que fueron precursores de nuevos tiempos del baloncesto pinteño de la épica época. Todos ellos participan junto a Piano, en la narración del histórico partido de baloncesto de la segunda división madrileña.
Juan Antonio Albert Piano


El entonces joven comentarista del partido, estuvo muy vinculado al baloncesto pinteño, grabando entrenamientos y partidos. Juan Antonio Albert compaginaba los estudios (es licenciado en Imagen y Sonido) con la emisión radiofónica municipal en la extinta Radio Egido, en el programa “Pinto Deportivo”, que se transmitía cuatro días a la semana, desde el añorado Centro Municipal de Cultura. El video de este partido es del mismo año, 1991, en el que Piano, comienza a trabajar para Telecinco, siendo actualmente Jefe de Documentación de Programas del grupo Mediaset. Como chascarrillo nos hace este apunte: En Telecinco empecé trabajando como productor de Informativos. Pero como por entonces no había redactores de deportes, yo me encargaba de editar y locutar las noticias de deportes de los Informativos. Incluso cubrí una presentación de la plantilla del Atleti en el Calderón porque nadie sabía nada de deportes…
Piano es un pinteño, que reside en Boadilla (Madrid), y nos cuenta que el famoso partido de baloncesto que inauguró el Pabellón Municipal Sandra Aguilar, entre los equipos de la URSS y Venezuela, fue televisado en directo, cree que en la 2 de RTVE, y como anécdota nos cuenta un secretillo: Estuvo acreditado como reportero, junto al banquillo del equipo soviético. Piano, fue, asimismo, uno de los redactores de deportes del número 0 de la revista pinteña Pinto Independiente, en la que el narrador de este artículo también colaboró y del que curiosamente, no se publicaron más ejemplares, causando un enorme desánimo a Juan Antonio Albert, quien estaba entusiasmado con el proyecto dirigido por Ramiro Ramírez, bibliotecario municipal de Pinto y propulsor de la revista. Los lectores quizás recuerden a Emilio de la Cal y a Vicente Lebrón, tenistas pinteños. Pues, sepan que, Juan Antonio Albert, Piano, fue uno de los que jugaba con bastante frecuencia partidos de tenis, enfrentándose a estos dos míticos tenistas locales.
José Luis Villa


Otro gran aficionado al deporte, José Luis Villa Carmona “Villa”, guarda un buen recuerdo de su paso por la práctica deportiva y la gestión de clubes de baloncesto, relata con orgullo que, en 1988, fue considerado mejor joven deportista pinteño en las votaciones oficiosas que entonces se celebraban en las urnas instaladas en el antiguo Patronato Deportivo Municipal. Estas singulares votaciones erigían a los considerados mejores deportistas de cada temporada.
EL BALONCESTO, UNA AMISTAD QUE PERDURA
Por su parte tanto Henry como Luis David, heredaron de sus mayores, Alfredo, Otero, Félix, Pleguezuelos, y muchos otros, el entusiasmo por organizar y mejorar la gestión del propio club y el crecimiento deportivo de los jugadores de sus equipos federados y locales en Pinto.
Javier García Quesada y Luis David Araujo Mahíllo



Hablando con Henry, nos comenta que “son muchos recuerdos de aquella época, de los 16 a los 30 años fueron muchas vivencias y mucha gente conocida. Como en todas las circunstancias de la vida tienes momentos buenos y malos, pero los buenos son más y mejores, por lo que siempre te queda un recuerdo positivo y muy satisfactorio. El baloncesto me permitió tener muchos amigos y conocidos con los que mantengo contacto o que cuando me encuentro con ellos la alegría de vernos y recordar viejos momentos, supera el poco tiempo que podemos quedar y juntarnos de nuevo.
Por reseñar un emotivo recuerdo, diría que la fase final jugada en Collado Villalba con el equipo senior masculino. Estuvimos concentrados de viernes a domingo en esa ciudad, generando un clima de excelente relación, apoyo en los partidos, lo que se conoce como hacer piña. Fue un fin de semana intenso y emocionante, donde la camaradería y la diversión estuvieron presentes en todo momento. Quedamos segundos clasificados después de jugar los tres partidos, pero lo más importante no fue el resultado final, sino los instantes vividos, que recordamos como si fuera ayer”.
Henry, nos menciona que “Luis David y él comenzaron a jugar a los 12 años, en 7º de EGB, en la liga escolar del PDM, con el equipo de las Teatinas. Entrenábamos algún día con jugadores que habían estado ligados al colegio a través de Luis Otero (que pertenecía al APA, y no AMPA como ahora) del colegio Nuestra Señora de la Providencia, al igual que otro compañero, Esteban. David y yo también nos apuntamos a la escuela de baloncesto, que creo recordar empezaba ese año, y se impartían clases en el patio de las canchas de baloncesto del colegio Buenos Aires.
Jugamos ese año y el siguiente, en 8º de EGB, en la liga escolar y ganamos los dos años. No porque David y yo fuéramos muy buenos, al contrario, aunque David era muy alto, con 12 años ya medía casi lo mismo que hoy en día, y eso le daba un plus. Teníamos un equipo muy corto, pero con otros buenos jugadores. Estábamos Luis David Araujo, Justo Fuentes (que era un jugador alto y fuerte con buenos movimientos), Eduardo Granados (de autocares Granados), Primitivo Guzmán, Manolo Sevillano (que años después fue portero del Atlético de Pinto de fútbol) que era un auténtico crack, se le daban bien todos los deportes, era un portento físico, el que marcaba las diferencias con todos los equipos. Y, por último, estaba yo, Javier García Quesada.
Seguimos jugando en las ligas del Instituto, en primero y segundo de BUP, en el actual Centro de Cultura y luego se trasladaron todos los estudiantes al barrio del Prado, denominándose IES Vicente Aleixandre.
También participamos en el Instituto en un equipo de competición autonómica, en el que quedamos cuartos de Madrid, aunque nuestra participación no fue mucha, especialmente la mía, había otros jugadores mejores. David también formó parte de equipos federados como jugador alguna temporada más. Después pasamos a ser entrenadores y a jugar sólo en la liga social del PDM durante muchos años.
Lo recuerdo como una época muy satisfactoria, que comenzó en la adolescencia y perduró hasta la madurez, marcando mi vida de una manera determinante, de la que me siento muy orgulloso y no la cambiaría por nada.
En general, no me imagino mi existencia hasta la fecha, sin la experiencia adquirida en aquellos años, intensos y plenos de recuerdos amables y alegres.
Pasados los años, el club de Pinto ha ido creciendo de una manera que nunca imaginamos que fuera a ser posible. Tanta gente involucrada como hay ahora (directivos, cuerpo técnico, jugadores, padres, etc.) es tan enorme, que comparado con nuestra época se queda ridícula. Los miembros de la junta directiva éramos entusiastas entrenadores y jugadores, impartíamos clase en la escuela de baloncesto, gestionábamos en federación todas las licencias deportivas, y trámites necesarios para competir y solicitábamos al PDM, los permisos para entrenar y jugar los partidos federados… Éramos cuatro gatos para todo, se nos hacía imposible crecer por falta de recursos y personal, nuestra perspectiva era más del día a día.
Me parece sensacional la actual infraestructura que tiene el club, que implica a muchísimos jóvenes, aumentando la participación de más deportistas enriqueciéndose como personas, al estar menos limitados de lo que nosotros estábamos. Un bello ejemplo es que las cuatro hijas de Luis David han formado parte del club, y entre ellas se encuentra mi ahijada. Otro motivo más de arraigo.
Nos queda la grata experiencia del granito de arena aportado para el desarrollo y crecimiento del club, como algo nuestro, destacando, por supuesto, que el gran mérito ha sido de todos los que han sumado después de nosotros y que han superado con creces la herencia recibida, con las lógicas dificultades que surgen en la maduración de los proyectos. En mi nombre y en el de los que estuvimos en esa época, gracias a todas y a todos.
Siempre intentamos hacer piña en los equipos y, aunque las relaciones entre los jugadores hayan ido evolucionando a lo largo del tiempo, siempre velamos por disfrutar de la mejor sintonía. Creo que en gran medida lo hemos conseguimos. Evidentemente no puede ser una relación igual entre todos los miembros que pasaron durante todos esos años, pero hay un núcleo de personas con las que el vínculo ha arraigado permanente con el transcurso del tiempo, envolviendo una amistad y un trato inquebrantable y, con otros, sin esa intimidad periódica, si la encuentras en un instante preciso. No falta la alegría del reencuentro, de ponernos al día con nuestras vidas y recordar viejas batallitas, que siempre son un gran momento de placidez e inmodestia. Aún mantengo una amistad con entrenadores y jugadores de aquellos tiempos (hoy, mis mejores amigos) y sé que muchos jugadores de entonces, mantienen una gran amistad entre ellos y se relacionan con habitualidad”.
HISTORIA DEL NACIMIENTO DE PINTO EC
Nadie mejor que los propios fundadores del club, para dar voz y narrar los inicios y entresijos del club, además de comentar la anécdota del nombre tan singular que tuvo el equipo denominado Pinto En Copas o Pinto Entidad Culturo-Baloncestista.
“En 1983 (con 16 años) Luis David Araujo Mahillo (en el futuro Vicepresidente Fundador del Club Pinto E.C.) y yo (Javier García Quesada, futuro Presidente Fundador del Club), junto a dos amigos más (Justo Fuentes Naharro y Daniel Briega Schittino) comenzamos a entrenar en el colegio que estudiamos la EGB (excepto Dani) en el colegio de Nuestra Señora de la Providencia (Teatinas).
Los equipos que entrenábamos compitieron en la liga escolar municipal y como solíamos quedar primeros clasificados en la mayoría de las categorías nos encargaron desde el Patronato Deportivo Municipal (entidad municipal que gestionaba el deporte en Pinto) formar los equipos para representar al pueblo en los campeonatos autonómicos. Uno de los jugadores de estos equipos autonómicos era José Luis Villa Carmona (futuro Secretario Fundador de Pinto E.C.).
En 1986, debido a nuestra relación con el Patronato llevando los equipos autonómicos y participando en las ligas escolares con las Teatinas, nos ofrecen integrarnos en su estructura creando equipos federados que no había en ese momento en Pinto. Luis David y yo nos incorporamos como entrenadores, José Luis como jugador y se suman también como entrenadores Juan Manuel Suárez Rodríguez (futuro Tesorero Fundador Pinto E.C.) y Arturo Talasac Sánchez (futuro Vocal Fundador de Pinto E.C.), ambos amigos del Instituto de Bachillerato de Pinto “Vicente Aleixandre”.
En 1989 el entonces director del Patronato, José Luis Salvador Alonso, que por cierto también entrenaba el equipo sénior femenino de baloncesto en sus ratos libres, entiende que no tienen que ser asumidos íntegramente todos los gastos del deporte federado por las arcas municipales y promueve la creación de un gran club polideportivo subvencionado con dinero municipal e instalaciones que integre todos los deportes federados en aquel momento bajo el Patronato (baloncesto, balonmano, fútbol sala, voleibol, rugby, atletismo…) así surge la Agrupación Deportiva Egido (AD Egido) en la que Luis David, Juan Manuel y yo éramos vocales.
En 1991 José Luis Salvador Alonso dejó su cargo y volvió a cambiar la política del Patronato, por lo que se disolvió la AD Egido y el Patronato creó un Club Municipal, el Club Polideportivo Municipal de Pinto (CPM Pinto) que vuelve a recoger todos los deportes que antes estaban en la AD Egido asumiendo los costes federativos de nuevo, así como el resto de gastos. De nuevo formamos parte de la Directiva, yo como Secretario y Luis David y Juan Manuel como Vocales. Pero en 1992 vuelve a cambiar la política del PDM y se decide que cada deporte debe crear su club y negociar con el Patronato un convenio por el que, por una aportación económica del Ayuntamiento y la cesión gratuita de las instalaciones, estos clubes deben hacerse cargo de las escuelas (cosa que hacíamos personalmente Luis David y yo desde 1986) así como de los arbitrajes en la liga escolar y la ayuda en los eventos puntuales desarrollados por el Patronato.
Pero en 1992 vuelve a cambiar la política del PDM y se decide que cada deporte debe crear su club y negociar con el Patronato un convenio por el que, por una aportación económica del Ayuntamiento y la cesión gratuita de las instalaciones, estos clubes deben hacerse cargo de las escuelas (cosa que hacíamos personalmente Luis David y yo desde 1986) así como de los arbitrajes en la liga escolar y la ayuda en los eventos puntuales desarrollados por el Patronato.
El nombre… ¿por qué Pinto E.C.? Nos hacía gracia llamarle “Pinto En Copas” éramos cinco chalados de entre 21 y 25 años, pero nos parecía poco serio que figurara administrativamente este nombre, así que tomamos las siglas y como entendíamos que queríamos hacer una labor socio-cultural y deportiva (específica en baloncesto) adaptamos las siglas Pinto E.C. a “Pinto Entidad Culturo-baloncestista”.
NUEVA JUNTA DIRECTIVA
En 1996, pasados los primeros 4 años y teniendo que convocar elecciones para nueva Junta Directiva, en vista de que por cuestiones laborales Luis David, Juan Manuel, Arturo y Luis no seguían activamente en el Club, donde quedábamos José Luis y yo, con la ayuda de José María García Ortega como Tesorero (un jugador del Sénior Masculino y amigo) y que nosotros también teníamos compromisos laborales y formativos, vimos que era imposible seguir siendo directivos y entrenadores, por lo que ofrecimos que se presentara a las elecciones a Pepe Granados (habitual seguidor de los partidos) solicitando a los padres de los jugadores que se involucraran en la Directiva con Pepe. José Luis y yo seguimos un año más en la directiva como vocales para darle apoyo a los nuevos cargos que había y en 1997 dejamos el Club. A mí personalmente me resultaba imposible entrenar, trabajar y estudiar, no tenía tiempo para todo, terminando con 14 años entrenando al baloncesto en Pinto.
Una grandísima parte de mis actuales amigos, con los que sigo teniendo un contacto muy habitual, son gracias al baloncesto, a estos catorce años de, un más que, agradable recuerdo. Durante los años siguientes Pepe entendió que en las siglas debía aparecer la B de baloncesto por alguna parte y por ello el cambio a Pinto E.C.B. aunque el nombre del Club es el mismo “Pinto Entidad Culturo-Baloncestista”







